lunes, 15 de abril de 2013

Maraton BTT Puerto Real (por Moises Zamudio)


Ayer, sábado 13 abril 2013, nos fuimos para Cádiz Juan Parra y yo. Llegamos, descargamos las cosas en el piso y lo primero que quería Juan era un helado de tocino de cielo, tenía el antojo, ya que la última vez que fuimos (carrera de Chiclana) se quedó con las ganas. Eran sobre las 21:00, así que lo pude convencer para que cenáramos primero y luego fuésemos a por el heladito de tocino de cielo (por cierto, muy recomendable jajajja)

A continuación nos fuimos a tomarnos un café en un pub. Había un billar pero estaba ocupado, así que le dijo a los niños que había pareja fuera. Los niños se quedaron sorprendidos y nos dijeron que cuando terminaran ellos ya jugaríamos nosotros jajajajjaaj

Mientras terminaban (un buen rato) nos tomamos el café y ya de pasó un par de pintas de cerveza negra, algo muy recomendable antes de una carrera jajajaj. Jugamos al billar y nos fuimos para la casa. Preparamos las cosas y sobre las 12:30 nos acostamos.

A las 6:50 sonó el despertador. Nos preparamos y nos fuimos para el coche. Cargamos las bicis, llegamos a Puerto Real, esta vez con tiempo para poder desayunar tranquilos jajjaja, pero no con el suficiente como para ponernos en una buena posición en el cajón de salida. Estábamos situados los últimos, pero bueno… en otra carrera saldremos mejor situados jajjaja

A las 9:00 se da el pistoletazo de salida. Los primeros kilómetros son neutralizados, despacito, pero en cinco minutos ya vimos a un muchacho en la cuneta arreglando un pinchazo… vaya mala suerte

Empieza la salida oficial y durante unos 20 kilómetros podemos ir los dos juntos. Con una media de más de 22 km/h, pero cuando nos adentramos en un terrenos de subidas y bajadas continuas lleno de trialeras complicadas nos separamos… Ya cada uno por su cuenta a luchar contra el viento.

Al salir en las últimas posiciones adelantamos a mucha gente. Fui cogiendo a corredores que veía a mi alcance. Estaba un poco a rueda pero a los pocos minutos tiraba en busca de otros que veía más adelante.

El recorrido muy bonito pero cada vez más duro, rompe piernas, y el viento casi siempre en contra lo hacía aún más.

Cuando quedaban unos 16 km las fuerzas empezaron a merman considerablemente, y encima tengo una improvisada visita del electricista, falsa alarma, pero aflojé el ritmo para que no fuera a mayores. Se me podía haber hecho interminables esos últimos kilómetros. Me acoplé con dos muchachos que venían casi como yo y juntos pudimos acabar bien la carrera.

A los pocos minutos llega Juan Parra a la meta como una moto, derrapando en la frenada y nada más cruzar la línea se tira al suelo con calambres… Me dijo que todo muy bien pero que había tenido una pequeña caída en una de las bajadas, pero sin trascendencia…

Gracias a un colega de Puerto Real pudimos dejar las bicis guardadas dentro de la caseta municipal. Nos duchamos y nos fuimos a comer. Al poco tiempo tuvo inicio la entrega de trofeos y cuando llegó el turno de los sub 23 nombraron como noveno clasificado a Juan Parra Sanchez!!!!!!! Una gran alegría poder subir al pódium en una carrera de estas características. Mi enhorabuena a la mákina!!!!!! Lleva tres carreras y dos pódium!!!! Este joven corredor promete!!!!! Jajajaja

Una vez finalizada la entrega de trofeos cargamos las bicis y retomamos el viaje de regreso. Muy pesado debido al cansancio… Pero quien quiere algo… algo le cuesta jajajja

Esperemos poder repetir el año que viene!!!!!












martes, 9 de abril de 2013

Crónica del HOLE101. Marcha Larga. (por SZamudio)


La cabeza es el 90% de un deportista. Carlos Costa. Tenista

A  menudo, a todos los que disfrutamos del deporte de larga distancia, nos preguntan que nos lleva a sacrificarnos de esta manera, porque nos sometemos a unos esfuerzos que rallan lo sobrehumano. La verdad es que es algo muy difícil de explicar, pero la sensación de esforzarte y superarte a ti mismo, es una recompensa que engancha, y de que manera.

Este fin de semana, en el Homenaje a los 101, los Artanaca hemos dado buena cuenta de lo que somos capaces de hacer. El club ha tenido representación en todas las modalidades previstas, consiguiendo en todos los casos el premio de la meta, e incluso alguna más que meritoria en la parte mas alta de la clasificación.

En bicicleta de montaña, había que hacer frente a 75,7 kms a los que se enfrentaron Romero, Antonio Zamudio, Cedeño, Jesus Robles padre, Jesus Robles hijo, Ismael Robles y Juan Parra.
En duatlón, además del recorrido previsto para la bicicleta de montaña, culminaban  con 14 kms a pie. Ahí estaban José Domínguez y Rafael Durán.

En marcha corta, 25 kms, teníamos a los hermanos Paco y Antonio Gutiérrez, que hacían su debut en esta prueba.

Y en marcha larga, 48 kms, con Ismael Reina, Roberto Jurado, Ignacio Heredia, Juan José López y yo mismo.

Bueno, mi jornada comienza a las 6.30 de la mañana, suena el despertador y me dispongo a desayunar. Lo primero, es encender el teléfono y comenzar a recibir los saludos del resto de compañeros y contagiarme del buen ánimo que desprende este equipo desde muy temprano. Una vez repasado el equipo, salgo de casa a esperar a Cedeño, que viene a recogerme.

Nos dirigimos hacia la zona de la pizzería, donde ya están Antonio Zamudio, Romero y Juan Parra, comenzando a dar rienda suelta a todo nuestro repertorio de bromas y anécdotas de otras ocasiones, impulsadas por el nerviosismo e ilusión que todos compartimos.

En seguida va llegando el resto de la expedición y nos vamos a desayunar a “La Fragua”, y de ahí al centro de Ronda, a preparar cada uno su salida.

Una vez que los compañeros ciclistas y duatletas han tomado la salida, los corredores nos vamos introduciendo en el cajón de salida, donde los 10 o 15 minutos que restan se nos hacen eternos. El buen rollo sigue presente y las bromas se van sucediendo, hasta que, de forma puntual, a las 10.30 recibimos el pistoletazo de salida.

Sobre la marcha, aprovechamos para desearnos suerte los unos a los otros y nos emplazamos a la cerveza post-carrera que sin duda nos premiará a nuestra llegada a meta.

Comenzamos a avanzar por las calles de Ronda hacia el barrio de San Francisco disfrutando del ambientazo que hay, sin presagiar el barrizal que va a sorprender a todos y cada uno de nosotros, por mucho que ya estuviéramos advertidos tras las torrenciales lluvias de los últimos meses. A nada que abandonamos el casco urbano y comenzamos a afrontar las bajadas que nos llevarán al arroyo Sijuela, comprobamos que tenemos ante nosotros una gesta que va a exigirnos lo mejor de nosotros mismos.

Y es que el barro acumulado era de tal magnitud que, a pesar de la anchura del camino, únicamente se podía avanzar en fila de a uno, lo que ralentizó de manera más que evidente el avance del grupo y provocó numerosas caídas, afortunadamente sin mayor trascendencia.

Sin más novedad en lo que a mi respecta, alcanzo la Estación de Benaojan, contento de hacerlo sano y salvo. A partir de aquí hay que pasar por Benaojan y Montejaque, subiendo algunas cuestas bastante importantes, pero sabiendo que es asfalto lo que tenemos en los próximos 5 kilómetros.

Tras el avituallamiento de Montejaque, con torta de chicharrones incluida, salimos del pueblo y acometemos la subida a la Ermita, tan exigente como me habían contado, pero que premia al que la culmina con unas vistas impresionantes. La felicidad de esos primeros instantes en la cima, no hacia presagiar que estaba a punto de sumergirme en una pájara mental que por poco me hace abandonar a la primera de cambio.
La fuerza del deportista no está en las piernas, está en el cerebro. El esfuerzo psicológico que se hace cuando todo parece perdido, cuando las piernas no pueden más, es lo que diferencia a los campeones, es lo que hace que alcanzar la meta sea el premio más dulce a tantísimo esfuerzo.

Como decía, apenas alcanzo la subida de la Ermita, empiezo a trotar, pero la mente me tenía reservada el golpe más duro de la jornada. Comienzo a descender buscando ya el Cuartel de la Legión y, por la circunstancia que fuera, en ningún momento consigo un ritmo que me permita avanzar a gusto. El barro de los primeros kilómetros comienza a hacer mella y noto ampollas en los pies, por lo que los 30 kilómetros que me restan se me antojan como una gesta absolutamente imposible para mi. Gracias a Dios que en esos kilómetros no encontré a nadie conocido que hubiera podido rescatarme, porque está Crónica sería muy distinta.

Por suerte, realizando un gran esfuerzo mental consigo alcanzar el Cuartel, donde me concedo 5 minutos de relax, aprovecho para hidratarme bien y comer algo de fruta, cuando el fenómeno Ismael Reina hace que mi chip cambie y mi percepción de la situación de un giro de 180 grados.

Apenas retomo la marcha, y comienza a sonar mi móvil. Es Ismael que ha interrumpido su carrera para darme un toque, interesarse por mi situación y darme unos ánimos que para mi fueron determinantes para acometer el resto de carrera con otro ánimo. Muchísimas gracias amigo!! Siempre está haciendo equipo.

Después del Cuartel nos aguarda otro tramo durísimo de barro, pero ahora me siento mas seguro y fuerte, lo que hace que supere estos obstáculos sin mucho desgaste, ni físico ni psicológico. Sin más atravesamos las Huertas de Arriate por caminos que por fin permiten avanzar a gusto, disfrutando de la compañía de un par de compañeros con los que comparto batallitas de otras ediciones y nos emplazamos para las que aún están por venir.

Casi sin darme cuenta, estoy en Arriate, en el avituallamiento situado en la plaza, comprobando que “sólo” nos restan 16 kilómetros para alcanzar la meta, lo que hace que siga con los ánimos arriba, con ganas de dar el último tirón para lograr el objetivo.

Retomo la marcha y compruebo que la organización ha llevado a cabo un cambio sobre el recorrido previsto. Nos dirigimos hacia el Puente de la Ventilla por el arroyo de la Tejilla, en vez de por Parchite, tal y como estaba previsto. Como uno ya es veterano en estas lides, ya tenía claro que la subida iba a ser de órdago.

A pesar de todo, ni estos cambios minan mi ánimo, y aunque muy dura me impongo un ritmo constante que me permite culminar la subida a buen ritmo, teniendo en cuenta que ya llevo en las piernas casi 35 kilómetros, muchos de ellos entre un barro de cuidado.

En el puente de la Ventilla veo que el recorrido de los ciclistas coincide con el nuestro, y empiezo a hacer cálculos mentales acerca de la opción de coincidir con alguno de los nuestros, posibilidad que casi deshecho porque soy consciente que no estoy haciendo la mejor marca.

Pero otra gran sorpresa está a punto de suceder. Comienzo la subida de Los Aguilares, cuando escucho un grito ¡Artanaca!, a mi espalda. Aunque miro para atrás no consigo divisar a su emisor, pero saber que coincidiré con uno de los mios me devuelve la sonrisa. Unos metros más adelante compruebo que es Jesús Robles padre, con el que intercambio pareceres y al que le doy todos los ánimos que puedo, consciente del enorme esfuerzo que ha realizado. Jesús nos ha dado toda una lección a todos. Lo que hizo en el Homenaje es lo que hace un verdadero campeón. Como dice Antonio Zamudio en su crónica, es todo un General Artanaca!

A partir de aquí, ya se lo que me queda: llanear hasta el Pilar de Coca y desde ahí, descender hasta llegar a Ronda. No obstante es más fácil escribirlo que hacerlo, con las piernas ya bastante maltrechas, pero bastante bien de ánimo.

Continuo avanzando y por fin alcanzo la cuesta del Vinagrero, terrible descenso en el que sólo la proximidad de Ronda mitiga el enorme esfuerzo que se hace al superarlo. Este año el enorme barrizal y coincidir con las bicicletas hizo aun más difícil el culminarlo.

Pero en este momento en que las fuerzas vuelven a flaquear, otro compañero tiene un detalle que me devuelve el ánimo. Otra vez suena el teléfono y es el crack Romero, interesándose por mi situación. Yo contesto, indicando que estoy cerca de meta, y que si me ha llamado “porque están desesperados de esperarme”. El tio me dice que no, que todo el equipo está en meta esperando mi llegada. Además me pasa con mi mujer y los ánimos de mis hijas me dan el aldabonazo definitivo para culminar la etapa. Gracias Romero!!

Por fin vuelvo a pisar terreno urbano y tras cruzar la Barriada de Padre Jesús, me dispongo a ascender la cuesta del Arco de Felipe V, y alcanzar la zona aledaña al Puente Nuevo. Aquí ya soy consciente que me resta 1 kilómetro, el más dulce de todo el día.

Enfilo la recta de la Plaza de Toros corriendo a un ritmo, que si lo hubiera mantenido el resto del día, habría bajado en un par de horas mi marca (bueno, mas o menos), y el premio me aguarda al entrar en la Alameda. Ahí veo a mi mujer y a mis hijas, a Cedeño y a su familia y un poco más adelante al resto del equipo que me dedican unos aplausos que me hacen sentirme muy afortunado por tener a mi lado a tanta buenísima gente. Las felicitaciones de los compañeros son un premio mas que merecido a tantísimo esfuerzo. Gracias a todos.
Lo inmediato es interesarme por las etapas que han realizado los compañeros, comprobando que todos han alcanzado la meta sanos y salvos, consiguiendo en algún caso un mas que notable resultado, como es el caso de José Dominguez en duatlón, que alcanzó la quinta posición en la general. Grandísima actuación de Joseito.

Quiero terminar felicitando a todos y cada uno de los Artanaca que acudieron a esta prueba, a la que todos coincidimos en calificar como durísima, por lograr el objetivo de terminar todos a pesar de los problemas que nos fueron surgiendo a cada uno de nosotros. Poco a poco estamos haciendo que este Club sea una referencia deportiva en nuestra comarca.







lunes, 8 de abril de 2013

El club Artanaca, de Setenil, en la Carrera del Homenaje a los 101 kilómetros de la legión (por Antonio Zamudio)


Todo comienza el viernes por la noche, con lo que ya viene siendo un ritual, cargar las bicicletas en la furgoneta de Rafael Duran. Yo echaba en falta a Antoñin el maestro en el arte de colocar las bicicletas de forma perfecta dentro de la furgoneta. Pero Romero y un cada vez más talentoso Juan Parra, las dejaron muy bien colocadas.

            A la mañana siguiente el despertador suena a las 6:30 horas, ¡y no voy de cacería!, que era hasta ahora, para lo único que me levantaba tan temprano en el pueblo en fin de semana. No, hoy vamos a Ronda a realizar la carrera homenaje a los 101 km de la legión. A los poco minutos comienzan los mensajes, Cedeño, Sebastian Zamudio, ya  están dando los buenos días al grupo. Hemos quedado a las 7:30 en Boxes. Allí nos juntamos todo el grupo: Roberto, Sebastian Zamudio, Ismael Reina, José Domínguez, Romero, Cedeño, Juan Parra, Rafael Duran, la familia Robles (Ismael, Jesús “hijo” y Jesús “padre”). Se notan los nervios en algunos, Romero esta muy tenso, parecía un general  de Aníbal el cartaginés, antes de entrar en combate, inquieto ante la incertidumbre de la estrategia de su jefe.

            Nos fuimos para Ronda, y algunos desayunaron en la fragua, otros ya habíamos desayunado, yo entre ellos, no me pasa más como en Chiclana, donde las prisas nos hicieron desayunar un plátano y una triste barrita energética sobre la bicicleta. Tras este desayuno donde Jesús Robles “hijo”, se metió por tostada una alpargata de Fernando Romay (luego la quemó en la carrera), nos fuimos a aparcar al zona de Hipersol, donde nos uniformamos y nos dirigimos a la zona de salida, aquí ya nos dispersamos para ubicarnos según la modalidad, los duatletas (José y Rafael) los ciclistas (Romero, Cedeño, Juan Parra, la familia Robles, y Yo) y los corredores (Roberto, Ismael y Sebastian), los primeros en salir fueron los duatletas, a los diez minutos nos dieron la salida a los ciclistas y luego los corredores.

            En el cajón de salida, Juan Parra se ubico por delante del resto del grupo, como a el gusta, el resto aprovechamos para hacernos alguna foto de grupo, y conocer a alguno de los participantes que estaba a nuestro lado, como un joven de Lugo, que pasaba estos días sus vacaciones por estas tierras y había aprovechado para realizar la carrera. Nos dieron la salida y ahí que fuimos cogiendo nuestro sitio, calle “la Bola” arriba, para luego bajar al barrio y ya estirado el grupo emprender la bajada de “la cuesta del cachondeo”, donde nos encontramos parado un tractor que dificultaba nuestro paso. De ahí nos dirigimos al puerto de la muela donde ya Romero y yo nos situamos juntos y la subimos a muy buen ritmo, para dirigirnos hacia el cuartel de la legión y de ahí camino de los frontones y los pinos del marqués, para luego pasar por  Arriate donde tras una primera subida a destacar enlazamos con el camino del puente de Ventilla, donde Romero y yo realizamos el primer avituallamiento. Voy notando que llevamos un buen ritmo y así se lo comento a Romero, camino de las Navetas y pasando por los Merinos donde comienza el tan temido barro rojo, que hace sufrir las piernas, este será nuestro sino hasta alcanzar estos terrenos a la vuelta, con alguna subida  dura además dificultada por el estado del terreno por las lluvias. Sabemos que estamos ya en la parte  decisoria de la carrera. Nuestras gafas son ya de lunares, a causa del barro que nos salpica. Alcanzamos Cuevas del Becerro, donde pasando un riachuelo nos empapamos hasta la altura de las pantorrillas, yo incluso termino en la cuneta aunque sin llegar a caer. Así ponemos rumbo a Serrato, entre zonas de barro donde en alguna hay que poner pie a tierra, aquí nos alcanza Jesús Robles “hijo”, la alpargata de Romay que se tomó en el desayuno va haciendo su efecto, va como una flecha con su bici nueva. Serrato nos recibe con una bajada empinada, nos adentramos en el pueblo, nuevo avituallamiento control y rampas duras para dejar atrás el pueblo, sufro unos primeros pinchazos en los abductores, que me hacen pensar que no podré acabar, Romero va fino.

A la vuelta  de Serrato en una zona de cruce nosotros subimos y Jesús Robles “Padre” va para Serrato, se le ve fresco, parece que va de su casa a la plaza del pueblo a tomar un café. Nos quedan ahora por delante unos kilómetros comprometidos con unas rampas duras, donde vamos dosificando, yo comienzo a mover menos desarrollo para que los pinchazos musculares no me hagan bajar de la bici y retirarme, Romero me comenta que empieza a notar alguno en alguna de estas dificultosas subidas, corremos con cabeza, dosificamos y estiramos un par de veces que nos ayuda a ponernos de vuelta en los merinos, en todo este camino de vuelta el silencio del monte solo es roto por los sonidos de las cadenas ya embarradas que suenan cual organillo de chotis gripado. Los calambres me están respetando, ahora vamos lanzados, y alcanzamos de nuevo el puente de la Ventilla, donde nos esperan unas duras rampas antes de cruzar la carretera de El Burgo, vamos con muy buen ritmo ya camino del Pilar de Coca, adelantado a marchadores y ciclistas, cuando nos encontramos un ciclista que se le ha roto la cadena, y aquí mi amigo Romero “el buen samaritano” le ofrece ayuda dejándole los eslabones para reparar, nos vamos pero el joven comenta que no sabe cambiarlos, “se me cae el culotte al suelo”, en estas que llegan a nuestra altura Ismael Robles, Rafael Duran y Cedeño, este último con problemas en los platos todo el camino, pero conociendo a Cedeño y sabiendo de su ímpetu y competitividad, este termina la carrera aunque sea con un plato de porcelana china, no hay quien le pare. Y Rafael Duran encomiable, este que hace unos años solo utilizaba la pierna izquierda para dejar sentado medio equipo y al resto con la boca abierta en el futbol sala, ahora se empeñado en utilizar las dos, y vaya si lo hace, con la bici no hay pendiente que se le resista, y corriendo un crack, y aunque tiene que pedir ayuda para que le aten los cordones por algún calambre pasajero, hasta corre de espaldas (esta técnica nos la tienes que enseñar).
Mientras tanto allí estamos “Romero y Zamudio”, asistencia técnica y sanitaria en carrera, de esta última me encargo yo, la técnica es de Romero. Intentado ayudar este joven con la cadena rota. Yo avanzo esperando que Romero me de alcance. Me encuentro a Cedeño y a Ismael Robles, en un lado del camino, Ismael esta con calambres, pero nada detiene a un Artanaca y menos cuando quedan pocos kilómetros para la meta. Romero me da alcance y así pasamos el pilar de Coca, donde esta Rafael en el avituallamiento y que no vemos. Aunque este pilar ese día es un  Pilar de Cocaina, pues nos da un “subidón” sabiendo que ha pasado lo peor y que son pocos los kilómetros que nos quedan. La verdad que con los kilómetros que llevamos en las piernas, vamos a un ritmo frenético, así pasamos a Ismael Reina, que va cual mensajero de Atenas a Esparta en la batalla de Maratón, que ritmo lleva el chaval, vaya maquina.

Y entramos en Ronda, donde nos dirigimos al barrio de Padre Jesús, hacemos unas subidas por calles empedradas antes de encaminarnos hacia la meta en la alameda. Donde entramos Romero y yo juntos sonriendo después de todo el sufrimiento. Allí nos espera gente de Setenil, Leo, Isabelita, Virginia… y entre ellos nuestros compañeros y amigos Juan Cristóbal y Antoñin, da alegría verles y su saludo en la meta, nos da otro empujón de satisfacción.

            Nos van poniendo al corriente Juan Parra una carrera magistral, con una bicicleta como la que llevaba Pancho en verano azul, el día que tenga una buena burra, no hay quien le pille, Jesús Robles “hijo”, estupendo el tío con su bici nueva. Roberto magnifica carrera. Y José Domínguez, quinto en los duatletas, con una caída incluida, que le ha dejado una rodilla hecha un “cromo”, con José se nos están acabando los calificativos, José es “la maquina”.

            Poco después entran Cedeño e Ismael Robles, ningún inconveniente mecánico o físico podría con ellos.
           
Esperamos la llegada de los que falta, entre ellos Sebastian Zamudio, el secretario de nuestro club Artanaca, heroico lo suyo 45 kilómetros corriendo, todavía se me ponen los vellos de punta,  ahí aparece y todos le animamos en los últimos metros. Grandioso su espíritu de sacrifico y superación, Sebastian “The brave”.

            El último párrafo me lo reservo para, la gesta. Allá por el 270 a.C. un general Cartaginés, grande entre los estrategas militares, llamado Aníbal Barca (Aníbal “el cartaginés”), fue a conquistar Roma desde Hispania, pero no hizo el camino por donde lo esperaba todo el mundo, una mente como la suya lo planeo cruzando los Alpes, y así lo hizo. El sábado hubo alguien que hizo una gesta que no se si alguno de nosotros logrará realizar, a su edad, hablo de Jesús Robles “padre”, con unos meses sobre una bicicleta, se planta en una carrera como esta, dura, sufrida, con un terreno maltratado por las lluvias, y no solo eso se planta en la meta.  Jesús eres la figura a seguir por tu fuerza de voluntad y sacrificio. Jesús Robles nuestro general, Jesús “el cartaginés”. Que grande.

            Bueno no me queda más que expresar en palabras el gran día que pasamos, y que serán muchos los días en los que el club Artanaca consiga grandes retos, y ya sabéis los Artanaca nos vemos en la meta….ah  y después en los bares.



jueves, 21 de marzo de 2013

Salida en BDM 16 de marzo (Moises Zamudio)


Quedamos en la parada de autobuses Antoñín, Rafael Duran, Romero, Juan Parra, Papero, Santi, Ismael y yo.
 
Sobre las 10:30 emprendimos la marcha. Empezamos con un ritmo suave para ir calentando, pero nada más empezar a subir el puerto del monte nuestro amigo Romero empezó a apretar, lo que hizo que fuésemos toda la subida con la lengua fuera. Cuando dejó de tirar el Romero llegó Antoñin, luego Rafael y al final Juan Parra pegó un gran sprint que terminó de rematarnos a todos jajajaja.

Una vez coronamos el puerto seguimos por la carretera nueva de Ronda, retomamos el aliento y empezamos a llanear. Llegamos al puente de la ventilla y vimos que había un rally btt, así que paramos un momento para verlo.
Seguimos dirección al pilar de coca, pero justo antes de atravesar la vía del tren, en la subidita que tiene un 30% de desnivel, Santi tuvo un pequeño percance y fue al suelo. No pudo quitarse la cala a tiempo. Gajes del oficio, teniendo en cuanta que lleva pocos días con su bici nueva jajajjaja Pero fui una pequeña caída sin consecuencias.
Llegamos al pilar pero desafortunadamente no había agua. Seguimos el camino y al poco tiempo empezamos a subir el puerto de Lifa. El puerto es bastante duro, con rampas del 17%, aunque con unas vistas espectaculares. 

Cada uno subió a su ritmo, aunque nadie lo hizo tranquilo. Todos llegamos arriba bien subido de pulsaciones. Una vez reagrupados nos echamos varias fotos para el recuerdo.

Comimos algo y emprendimos la bajada, donde hubo un par de percances sin consecuencias, ya que a Romero se le salió la cadena y yo pinché la rueda de atrás. Entre todos la cambiamos y en pocos minutos ya estábamos de nuevo en marcha.

La vuelta fue más suave que la ida, ya que ahora casi todo era bajada. Llegamos al puerto del monte y tuvimos la visita de la lluvia, así que la bajada final la hicimos pasada de agua.

Decidimos ir a la Huerta Primera para comer algo y justo después seguir dando pedales. Pero entre la lluvia que no cesaba y que empezaron a llegar cubatas (jajajaj) nos quedamos en el bar hasta las 7 de la tarde. Después algunos se fueron a sus casas y otros cambiamos de bar (jajajaj)







miércoles, 20 de marzo de 2013

Homenaje a los 101 Kms



El próximo dia 6 de abril tendrá lugar una nueva edicion del Homenaje a los 101 Kms, en Ronda, una de las citas mas señeras de las pruebas deportivas que tienen lugar en nuestra comarca.

Como es habitual, el CD Artanaca-Setenil tendrá representación en todas las modalidades previstas que, os recordamos, son  Marcha Larga (48 kms), Marcha Corta (24 kms), Bicicleta de Montaña (75 kms) y Duatlon (85 kms).

Se trata de una prueba muy exigente, y de una buenísima piedra de toque para aquellos que hayan decidido participar en los míticas 101 Kms de Ronda.

A continuación os pasamos los recorridos tanto de la Marcha Larga, como del recorrido de Bicicleta de Montaña, para que os hagais una idea de lo que nos espera.

Itinerario Marcha Larga (48 kms)

Itinerario BDM (75 kms)

Mas informacion sobre la prueba




martes, 12 de marzo de 2013

Nevada del Día de Andalucia


El pasado dia 28 de febrero algunos miembros del CD Artanaca teníamos previsto celebrar el Día de Andalucía con un entreno por la ruta conocida entre nosotros como “La Suave” que parte desde El Mirabueno, sube a Venta de Leches y vuelve al pueblo siguiendo la Ruta del Bandolero. Sin embargo, al amanecer aquella impresionante nevada, la mayoría preferimos quedarnos en casita, antes que arriesgarnos a pillar una pulmonía.

No obstante, los dos compañeros mas valientes del Club, Bartolo y Jose, no se amilanaron y completaron el entreno previsto en el que, a cambio de pasar un poco de frio, pudieron disfrutar de unas vistas tan impresionantes como las que os ofrecemos a continuación.

Además, nuestros compañeros nos han regalado un vídeo espectacular de la ruta sobre la nieve, que no podéis dejar de ver.

ÚNETE A NOSOTROS!!!












miércoles, 6 de marzo de 2013

Crónica de la I Cross-Trail Villa de Montejaque (SZamudio)


El pasado sábado varios miembros del CD Artanaca Setenil nos dispusimos a tomar parte de la I Edición del Cross-Trail Villa de Montejaque, prueba que debuta en nuestro calendario deportivo, y que ha venido a presentarnos un circuito de gran dureza y espectacularidad.

La jornada, que se presentaba como una gran fiesta deportiva para toda la familia, comenzaba con un aperitivo muy especial: una pequeña prueba de atletismo para los mas jóvenes, en la que el CD Artanaca estuvo muy bien representado de la mano de Jose Antonio Cedeño Jr, que consiguió colarse entre los mejores, teniendo en cuenta además, que la mayoría de participantes le superaban en edad de una manera considerable. ¡Esta claro que la cantera del Club esta asegurada!

Un poco antes de las 11.30 de la mañana, Cantalejo, Cedeño y yo nos disponemos a prepararnos, apareciendo, como es habitual, dudas acerca del equipamiento mas idóneo una prueba que, según nos advierten, va a superar nuestras expectativas en cuanto a dureza.

Finalmente nos decidimos y nos colocamos en el cajón de salida, para a la hora convenida dar inicio a la prueba, enfrentándonos a algunas rampas bastante duras en el mismo casco urbano de Montejaque hasta que, a la salida del pueblo, tomamos un camino de tierra que nos dirijía hacia la zona del Embalse, tramo en bastante buen estado para correr y que permitió a cada uno de nosotros seguir el ritmo que mejor se acomodaba a nuestras condiciones.

Yo, ya en solitario, voy avanzando mientras que mentalmente voy haciendo cábalas sobre el perfil que nos aguarda y de cual puede ser la mejor estrategia para superar los tremendos desniveles a los que, sin duda, no tardaremos en enfrentarnos. No tardo mucho en toparme con la primera rampa de importancia (km. 4),  que, como mis compañeros, me acometo andando y echando mano a las rodillas.

Esta subida, aunque muy dura, consigo superarla con constancia y alcanzo el primer avituallamiento (km 5,5), pensando ya en la bajada que nos aguarda, y sintiéndome bien dando por sentado que por fin podré volver a correr durante algunos kilómetros.

Pero nada mas lejos, de la realidad. La carrera continúa por unos bancales, donde aunque el terreno es llano, la irregularidad, la vegetación y el mal estado del firme hace que avanzar corriendo no sea tan fácil como seria deseable.

Continuo avanzando y el terreno, lejos de mejorar, empeora aún mas (km. 7). Dejamos la vegetación para adentrarnos en un mar de piedra donde apenas existía camino a seguir; hay que avanzar buscando la señalización que ha colocado la organización, saltando entre enormes pedruscos, siendo imposible no solo el trotar un poco, sino que hay que andar con muchísimo cuidado de no acabar rodando por los suelos.

Sigo adelante como puedo por este pedregal, que de vez en cuando nos sorprendía con alguna subida o bajada de una pendiente infernal hasta alcanzar otro punto de avituallamiento (km.10), donde los voluntarios, como es habitual se encargan de animarnos y de hacernos saber que ya apenas nos encontramos a un par de kilómetros de la meta, aunque también advierten que la dureza del terreno se mantiene hasta que prácticamente volvamos a introducirnos en Montejaque.

Por fin alcanzo las calles del pueblo y me dirijo a la meta donde el mejor premio es encontrarme con mis hijas, que me animan como si yo hubiera sido el ganador. Inmediatamente mi intención es encontrarme con Cantalejo y Cedeño, y comprobar que no solo han terminado sin novedad, sino que ambos han hecho una grandísima carrera (Francisco quedó 5 en la general).

Me gustaría aprovechar para felicitar a la organización en esta I Edición del Cross-Trail Villa de Montejaque, ya que aunque considero que hay algunas cosas que mejorar, estoy seguro que de cara a la II Edición todo estará solventado y podremos disfrutar de una magnifica prueba.